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Los jueves, relato. La tragedia de la marioneta.

16 Novembre 2012


La tragedia de la marioneta.

Dudé un poco antes de decidir si contar el drama que viví en esa casa de madera, donde la humedad y el humo de la chimenea me ahogaban, o si contar la quimera de mi pasado reciente, una quimera definitivamente ya vencida, superada, casi olvidada…

Por ello pensé que lo mejor sería quizás no contar  ni lo uno ni lo otro, sino algo infinitamente más trascendente por lo que tendría de modelo a seguir por parte de otras criaturas,  subordinadas como yo a los designios de su creador .
Opté por hacer lo que hago ahora: dejar por escrito todos y cada uno de los pasos que me condujeron a ese punto de no retorno tal como los imaginé. Era consciente de que los momentos finales sólo podía intuirlos,  y luego vivirlos… pero que no podría controlarlos.

Era un jueves de plenilunio. Una de esas noches en que el influjo de la luna altera el comportamientos de  animales,  plantas,  personas y también el de seres como yo,  marionetas, mitad cuerpo de madera articulada y mitad espíritu.

Max me había confesado, muy apenado, que le habían dado un ultimátum. Nos habían dado pues un ultimátum a los dos. La noche siguiente iba a ser una noche especial: debíamos conseguir hacer  algo nuevo y realmente espectacular, — iban a cubrir el evento las cámaras de televisión de diversas cadenas—  o , caso de obtener críticas adversas,  se acabarían nuestras funciones y pasaríamos a engrosar el número de víctimas del paro…

Después de mucho cavilar… decidí que iba a sacrificarme por Max. Sí, sería una función especial… una función que nadie  olvidaría. Resonarían los aplausos en la sala durante más tiempo que nunca. Puestos en pie, los asistentes romperían en “Bravos”… como nunca se habían oído antes en ese teatro. Y las cámaras darían cuenta al mundo entero del éxito de nuestra actuación así como de la magnitud de mi sacrificio .

Me pinté y vestí adecuadamente para tan especial ocasión.  Mi traje de Pierrot llevaba tres grandes botones negros, a juego con mis cejas, mis pestañas y mis ojos. Esos ojos, ya de por sí tristes, iban a lucir todavía más tristemente esta noche con dos toques verticales de color, que semejarían dos lágrimas negras.

Llegó el día. Llegó la hora. Empezó la función. Al son de  una música de organillo y bajo la luz de un potente foco, me fui levantando poco a poco y  así fue como  Max y yo  empezamos ese espectáculo que iba a cambiar nuestro sino.
Danzamos dando varias vueltas por el escenario, marcando bien el paso, como si de un desfile se tratara. Tardé poco en hacerle notar a Max que mi  mano izquierda  estaba firmemente atada a la suya, y que aunque podía girarla un poco, no conseguía moverla libremente… No sólo mi mano, sino también mi pie derecho era esclavo de esas cuerdas que me unían a él. Toda yo era un ser esclavo. ¿Cómo eso tan obvio no se me había ocurrido nunca antes? Decidí que iba a liberarme.

Hice entonces lo que nunca había hecho antes. Forcejeé  con rabia y conseguí romper una de esas cuerdas, la que  me ataba el brazo.  De las manos de Max colgaba ahora una cuerda rota … Creo que él tardó sólo unos segundos en vislumbrar la extensión de la tragedia que se avecinaba. Por eso, y para evitarlo, me ofreció  cariñosa y empáticamente  el extremo de esa cuerda para que volviera a atarla.
Pero era demasiado tarde, yo ya había tomado mi decisión.  Íbamos a interpretar un espectáculo apoteósico aunque fuera a costa de mi vida.

Seguí forcejeando y rompiendo una a una  esas cuerdas que siempre me habían estado uniendo a Max.  Luego de romper una cuerda más, la última, me vi a mi misma prostrada, arrodillada ante el público. Quedé  desencajada y rota sobre el escenario, a los pies de Max.  Noté en mi frente una fría humedad y  el potente haz de luz que nos enfocaba a ambos. Mientras expiraba, tuve  tiempo de oír en la sala el estentóreo eco de los aplausos…

Max Le Carré. Noviembre 2012.

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31 comentaris leave one →
  1. 16 Novembre 2012 2:03

    Un espectáculo tan especial que le costó la vida!…el esfuerzo tuvo su recompensa, sin dudas, los aplausos llegaron pero -como las cosas verdadera mente importantes de la vida- se dan una vez, tan solo, y son suficiente como para trascender.
    Un muy emotivo relato, Sani.
    Muchas gracias por participar!
    =)

    • 16 Novembre 2012 6:06

      Gracias por tus palabras, Mónica.
      Me encanta esa partida de tres en raya que has elegido para mi. Tanto que la he añadido a la cabecera ilustrativa del relato.

      ¡Tu trabajo de coordinación merece otra estátua!
      Muac.

  2. Esther permalink
    16 Novembre 2012 7:54

    Je me demande toujours pourquoi les récits tristes, souvent, sont aussi beaux!
    C’est vrai que tu as très bien choisi. Je peux en faire plusieurs lectures mais je choisis celle qui suit.
    Deux marionnettes. Oui, les marionnettes elles ont ce pouvoir, ce pouvoir de merveilleux et d’infini. Ainsi , si je ressens une mélancolie très profonde à les admirer c’est parce que j’ai toujours pensé que les marionnettes c’était quelque chose d’unique et fantastique parce qu’elles nous servent de miroir.
    Ici ta marionnette qui se sacrifie est une héroïne vénérée et elle réside encore dans l’imaginaire de notre société moderne, et c’est la passion qui la caractérise parce qu’elle a cette volonté vulnérable de dépasser la limite.
    Bravo , j’ai beaucoup aimé !

    • 16 Novembre 2012 8:03

      Merci Esther ! Tant mieux si tu as aimé… “Beacucoup aimé” alors, là, ça me rechauffe !
      Remarque, je l’avoue, que quand j’ai choisi ce sujet, -après avoir réfléchi un peu sur les deux autres options- je ne savais pas ce que ça donnerait.
      Je crois que le hasard de tomber sur cette vidéo de six minutes à propos de la marionette triste qui préfère mourir libre… m’a donné l’inspiration pour bâtir cette petite histoire tragique…
      Il suffirait de décrire… Puis, j’en ai rajouté… pour que ce soit encore plus “tragique”…
      Bises.

  3. 16 Novembre 2012 9:10

    En palabras traduces, intensamente, lo que he visto en el magnífico vídeo, la consciencia de estar, de ser manipulada, provoca el suicidio voluntario de la marioneta, liberada de los hilos por sí misma asesinada. El papel de Max es de complicidad y empatía, emocionante función, aplauso sentido.

    • 16 Novembre 2012 9:22

      Gracias por tus palabras, Natàlia.
      Al dar por terminado el relato, -que no por definitivamente acabado- me preguntaba si no tenía que podarlo al máximo para dejar solo un potente flash sobre el suicidio de la marioneta. Al final, como se dice siempre de la escritura, todo se resume a tomar decisiones y a asumir las consecuencias de esas decisiones.
      Quedó algo cargado, creo, pero a lo escrito … “pecho” ;-9
      Muac.

  4. Hélène permalink
    16 Novembre 2012 10:03

    Sí: muy emotivo! Lo que más me gusta: este narrador en primera persona, tan humano y a su vez tan diferente. Me gustaría saber más acerca de sus sentimientos hacia Max… On en reparle! Biz

    • 16 Novembre 2012 13:02

      Gracias, Hélène,
      Eso que pides saber… me temo que ya no tiene remedio. Esa marioneta, como has visto, murió a los pies de Max.
      En todo caso tendríamos que fiarnos de lo que nos contara Max. Y me temo también que tendrá que ser en el maoc de otro relato…
      Bises

  5. Marta C. permalink
    16 Novembre 2012 11:12

    Mucho, Sani me ha gustado mucho. Imaginativo, sensible, incluso tierno. La marioneta que da su vida por su amo. Las marionestas tienen algo de nostalgia, de tristeza que has plamado muy bien. Te felicito. Besos.
    Solo un pequeño detalle “Luego de romper una cuerda más…” Esta frase no sé por qué me suena mal, creo que luego no puede llevar la preposición de detrás, lo cambiaría por después de, aunque es una sensación, habría que comprobarlo.
    Más besos.

    • 16 Novembre 2012 13:07

      Bueno, Internet da por válida la expresión por lo menos a nivel oral… no sé si académica.
      ¡Vete tu a saber de dónde la sacó esa marioneta! No sé si tocar sus palabras… por lo que tienen de “última voluntad de un suicida”… Pero sí, sí, decididamente me interesa saber si es castellano normativo o “estilístico”.
      Gracias por tus palabras, Marta, siempre tan amables y agradables.
      Me alegro que te haya gustado.
      Muac.

  6. 17 Novembre 2012 7:59

    Una última prueba de amor, su propia muerte para dar vida, para garantizar el éxito de su creador. Su suicidio en directo para arrancar ese último y apoteósico aplauso tan necesario en esos momentos. Representación en directo de la tragedia de una marioneta. Me ha encantado.
    Un abrazo.

    • 17 Novembre 2012 8:21

      Hola Pepe,

      Y a mi que te haya gustado como dices…
      Gracias por tus palabras.
      Nos seguimos leyendo.
      Yo también te mando un abrazo fuerte.

  7. 17 Novembre 2012 22:09

    Un relato muy emotivo, a cada palabra, a cada hilo. Ella amablemente, inocentemente y con coraje quiere sostener una decisión. Se llevo el espíritu lleno con el cálido aplausos.
    Un espíritu libre, que lucha por lo que cree, corre riesgo y en ello esta la vida tambien.

    Me gusto mucho.
    Un abrazo Juevero.

    • 17 Novembre 2012 22:35

      Hola Cecy,
      Gracias por tus palabras. A mi me gusta que te guste por las razones que expones.
      Tengo que pasarme todavía por unos cuantos blogs, entre ellos el tuyo. Lo haré seguro.
      Muac.

  8. Carmen permalink
    17 Novembre 2012 23:42

    Triste final para una marioneta, que por buscar su libertad, acabó con su vida.
    Buen relato
    Un abrazo

  9. rosa permalink
    18 Novembre 2012 0:41

    Me pregunto despues de leerte, de leer la tragedia de todas las marionetas ¿porque se siguen exponiendo al aplauso de otros ojos? Rotos los hilos, comienza la vida.
    Un beso

  10. Marisol permalink
    18 Novembre 2012 5:41

    Enhorabona per aquest relat, Sani! L’acabo de llegir i m’ha agradat moltíssim! Em sap greu que només amb la mort arribi la llibertat i l’èxit, però potser és això el que ens colpeix més directament.
    Si en tens d’altres d’aquest estil, no te’ls estalviïs i comparteix-los… Saps? De moment no he pensat que fos teu. En castellà? Però ja veig que les llengües se’t donen la mar de bé!
    Felicitats, Sani i que segueixis per aquest camí que serà molt, molt productiu.

    • 18 Novembre 2012 10:11

      Hola Marisol,
      No saps el content que em fa veure que has passat per aquí, que has llegit i que em comentes l’escrit. De veritat que tots els comentaris són benvinguts, però uns ho són sempre de manera especial. Feia dies que no ens deies res…
      Bé, un acaba sent una mica conscient del grau de satisfacció que dóna una relat acabat i fins i tot del grau d’arrodoniment que s’obté. Però com que això no és “veritat” fins que no t’ho diuen els qui ho llegeigen…la cosa sempre queda oberta a gustos i interpretacions.
      Em fa feliç haver rebut tan bones crítiques per “tan poca cosa”… Però d’això es tracta, d fer que “la petitesa” sigui quelcom de molt important…
      No sé si has entès que els temes els trien els coordinadors, que són membres del grup.
      Si vols participar-hi, segur que per tu fóra un repte no massa difícil. I de fet, hi ha qui escriu cada setmana des de fa molts mesos i qui ho fa de manera ocasional…
      Seguirem en contacte…
      Bises

  11. alfredo permalink
    18 Novembre 2012 13:02

    Magia y sacrificio puestas al servicio de la fidelidad y el reconocimiento.
    Buen texto, elaborado con sencillez, directo y con mensaje.

    Abrazos

  12. San permalink
    18 Novembre 2012 13:41

    Si para conseguir la libertad, hay que cortar esas cuerdas que te atan a tu creador, igual merece la pena ¿no? es triste ser marioneta, aunque todos más o menos lo somos. Muy buen texto -Sani.

    • 18 Novembre 2012 15:38

      Hola San,
      Gracias por tu visita, y las palabras de tu comentario.
      Es difícil contestar a la pregunta que planteas. Cada caso es un caso diferente y cada quien es cada cual.
      A mi no me gustan las muertes de ningún tipo, y menos los suicidios…
      Pero ficción y arte-artificio permiten cambiar la realidad y manipularla a nuestro antojo…
      Muac.

  13. teriri permalink
    18 Novembre 2012 17:29

    Vaya, o sea que las noches de luna llena también cobran vida las marionetas y no solo los licántropos…
    La tuya murió buscando la libertad, qué triste no? pero muy bello tu relato.
    Un beso.

    • 18 Novembre 2012 19:45

      Hola teriri,
      Gracias por tus palabras…
      Si has mirado el video que se incluye al final, y que fue lo que me inspiró a la hora de empezar el relato, habrás visto
      que allí se visualiza la tragedia…
      Muac

  14. mjmoreno010 permalink
    18 Novembre 2012 18:22

    Dificil tesitura y decisión. Todos somos marionesas en manos de alguien ¿qué debemos hacer?

    • 18 Novembre 2012 19:47

      Hola Ma José,
      Otra pregunta difícil. Supongo que siempre hay que rebelarse contra la manipulación y luchar por la propia libertad.
      Estamos en el terreno de las metáforas y hay que apostar fuerte por el ideal, por la utopía, si me apuras…
      O eso es lo que a mi me parece.
      Gracias por la vista y por tus palabras.
      Muac.

  15. 18 Novembre 2012 18:38

    La marioneta sólo existe por los hilos que la unen al marionetista. El relato hace suponer que ella es consciente de esta dependencia. En realidad, entiendo que la marioneta traduce lo que el marionetista cree expresar; es decir que le sirve de disfraz, de máscara, de cara a los demás, para enseñar lo que quiere de sí mismo, poesía, ridículos, sentimientos, todo ello condicionado por la mirada del otro, como lo estamos todos.Luego, la atadura funciona al revés. La conquista de la autenticidad pasa por el abandono de esta máscara que, en el relato de Sani, se sacrifica para que, no ella, sino Max, deje de estar alienados. ¿Qué hay que hacer para dejar de ser marionetista, payaso, alienado por los demás, por el deber de hacer reír, de recibir aplausos? Una canción de Aznavour (“Je m’voyais déjà, en haut de l’affiche..”) cuenta algo parecido. Por esto, la historia desprende a la vez tristeza y resulta exaltante y necesaria. Peligroso ejercicio e inquietante espectáculo, parecido al de las langostas cuando abandonan su caparazón, que es como el que realizan, según nos contaba Françoise Dolto, los adolescentes cuando necesitan llegar a la edad adulta. Y la historia acaba muy bien: porque el público, ese que exigía el espectáculo de la marioneta y los hilos, aplaude cuando se rompe el último.Una hermosa historia que dice mucho más de lo que dice; el talento es así: se cuela por donde no se le espera.

    • 18 Novembre 2012 20:55

      Hola Alain,
      Una enorme abrazo, maestro y amigo…
      Gracias por tus palabras que en este caso, me alegra que las hagas extensivas todos los lectores que,
      queriendo o sal azar de la navegación por Internet, se pierdan por estos relatos…
      Quisiera manifestar que el mérito reside en su mayor parte en el video de 6 minutos que me inspiró…
      y que contiene todo lo importante: la caracterización magnífica de la marioneta y el talento del marionetista;
      los muchos hilos que atan a ambos,; la toma de consciencia de las ataduras; la decisión de romper los hilos
      o cordeles… la consecuencia de tomar la decisión de ser libre “malgré tout”.
      La parte que le añadí, redondeaba el drama, y sí estoy contento de cómo se rsolvió todo aunque sé que había
      algo que fallaba… Tenía que añadir que el relato se dejó escrito antes de la función… porque si no
      resultaba del todo inverosímil… Y era una lástima que la inverosimilitud estropeara la magia de la
      apoteosis trágica…
      Pero bueno, sea como fuere, he constatado que la benevolencia -y la inteligiencia ;-9- de los lectores ha pasado por alto este
      aspecto técnico “rasposo”… y se ha centrado en el contenido y el mensaje…
      Gracias por la visita y el comentario. Todo un honor.
      Un feurte abrazo.

  16. Fabián Madrid permalink
    18 Novembre 2012 19:18

    A veces no vemos los hilos. ¿Cómo vamos a poder cortarlos? Buen relato.

    • 18 Novembre 2012 20:59

      Hola Fabián,
      Gracias por tu comentario. ¡Buena reflexión y mejor pregunta!
      Sí, sin consciencia de la sumisión, de la dependencia no hay posibilidad de reacción.
      Quiero pensar que eso de “no ver los hilos” es la excepción a la regla…
      Un abrazo.

  17. 18 Novembre 2012 19:59

    Excelente relato!!!
    Un final inesperado para el titiritero, una inmolación de la marioneta, pero que al menos por una vez pudo respirar la libertad.
    Un placer leerte Sani.
    Besos.

    • 18 Novembre 2012 21:02

      Hola Sindel,
      Gracias por tus palabras.
      Sí, esta vez ha ido así… con autoinmolación en directo…
      Les habían exigido algo “espectacular”, algo que no dejara indiferente al público global que les iba a ver no solo en el teatro sino además en todos los hogares, gracias a la televisión…
      Decisión trágica.
      Muac.

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